La innovación que parte de la colaboración con el cliente

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La innovación es hoy una de las principales vías para mejorar la competitividad y la eficiencia de las organizaciones.

El SAS Innovation Lab nace con la vocación de desarrollar experiencias de alto valor añadido para las empresas, ayudándolas a entender en qué áreas podrían aplicar analítica avanzada para obtener un resultado que les aporte un valor diferencial. Este valor puede repercutir en cualquiera de sus áreas, desde finanzas, marketing, procesos de producción, previsión de la demanda, mantenimiento, etc. Una vez identificamos junto con el cliente las áreas de mejora, les asesoramos en cuanto a necesidades tecnológicas, de implementación, de sistemas analíticos, formación y de seguimiento de resultados.

Actualmente el laboratorio está enfocado en desarrollar las áreas que se conocen como el Internet de las Cosas que, desde el punto de vista industrial, se traduce en cientos o miles de dispositivos o sensores. Nos enfocamos en áreas como manufacturing y utilities, donde el IoT está despegando a través de la Industria 4.0. Para estos proyectos utilizamos una metodología a basada en descubrir cómo el uso de la analítica puede ayudar a las empresas, a crear una estrategia basada en el valor de los datos que producen en el día a día.

A través de este proceso mostramos a nuestros clientes cómo avanzar en el ciclo de vida analítico para poder aportar valor en cualquier estadio en el que se encuentre la organización, ya sea en una fase muy inicial de captura y homogeneización de la información, como si ha llegado al final de la curva, a un estado puramente analítico, como es la prescripción de valores óptimos en las operaciones del día a día.

“Uno de los objetivos del SAS Innovation Lab es poder ayudar a nuestros clientes a acelerar sus procesos de digitalización y acceso al paradigma de Industria 4.0 y hacerlo de una forma organizada y metodológica”.

Uno de los pilares del SAS Innovation Lab es su capacidad de evaluar el impacto de la analítica en cada uno de los casos que llevamos a cabo. No sólo desde la perspectiva individual, sino desde un punto de vista más agregado, más estratégico o corporativo, como es el impacto en la cuenta de pérdidas y ganancias.  De forma recurrente nuestra colaboración permite a los clientes entender cuáles son los parámetros clave en sus procesos y la influencia directa que estos tiene en la calidad del producto final o en el estadio del ciclo de vida en el que se encuentra un activo, permitiendo, por ejemplo, anticipar posibles errores antes de que sucedan.

En proyectos como el análisis de la causa raíz de problemas el objetivo es, como no puede ser de otra manera, reducir el porcentaje de error que se produce por un defecto específico. Para ello, homogeneizamos toda la información posible e identificamos dentro del roadmap de defectos aquellos que tienen mayor impacto en el proceso de calidad. A partir de ahí, para cada uno de ellos es posible determinar la relación entre los parámetros de fabricación y el propio error para crear lo que llamamos reglas de buena y mala calidad. Estas reglas, por último, permiten no solo identificar qué estamos haciendo bien, y por tanto mal, sino que también nos abren el siguiente nivel analítico de predicción del resultado.

En definitiva, esto no solo ayuda a nuestros clientes a reducir el porcentaje de producto final defectuoso, sino que les permite predecir cuándo un activo entra en un régimen de funcionamiento anómalo. Al hacerlo con una metodología, de forma estructurada, se reduce drásticamente el tiempo que tardan en llegar a estos resultados. Al final, uno de los objetivos clave para nosotros es acelerar los procesos de digitalización y acceso al paradigma de Industria 4.0, y hacerlo de una forma organizada.

En cuanto a la tipología de nuestros clientes, el portfolio de empresas con el que trabajamos es muy variado, desde pequeñas y medianas empresas hasta grandes multinacionales. En todas ellas la metodología que seguimos arroja los mismos resultados. Hay que tener en cuenta que por ser una pyme o una multinacional no dejas de tener huecos donde los procesos son mejorables u optimizables y, por tanto, la metodología que aplicamos es válida.

 La colaboración en el centro del proceso de trabajo

El valor principal de realizar nuestras colaboraciones tal y como lo hacemos es que nos intentamos alejar un poco del proceso comercial clásico, que nace desde una necesidad específica o a través de una presentación de un producto, por ejemplo.

Nosotros tratamos de aproximarnos desde la perspectiva de colaboración con el cliente. De esta manera entendemos su día al día, los diferentes roles de los agentes implicados y las necesidades específicas de cada uno de ellos. Esto nos permite generar un roadmap de trabajo conjunto y establecer una relación de colaboración o partnership con nuestros clientes. Gracias a ello, el resultado final es fácilmente entendible y las compañías pueden validar el impacto y la ganancia que produce en su operativa diaria. El resultado final aporta un valor diferencial y personalizado, en el que la compañía ha participado y que crea un punto de inflexión entre lo que venía haciendo hasta ese momento y lo que va a hacer a partir de él.

Nuestro proceso de trabajo con el cliente comienza, generalmente, través de un workshop de exploración, en el que mostramos y desmitificamos el papel de la analítica y su uso en los procesos del día a día de una compañía. En esta sesión identificamos, de forma conjunta con la compañía y de un modo incluso divertido, las diferentes áreas en las que podemos trabajar, proponiendo diferentes casos de uso y evaluando los nuevos.  También realizamos sesiones de brainstorming donde de forma colaborativa ayudamos a perfilar esos espacios de trabajo.

 

Cuando todos los actores posibles participan en el proceso consigues un resultado más sólido y completo y, además, la resistencia al cambio es mínima, porque todos han sido parte de ese proceso.  Esta visión, gracias al enriquecimiento de todos los actores que participan, hará que esté mucho más alineada con tu estrategia y, por tanto, los resultados de la misma afectarán y de alguna manera sumarán a la estrategia corporativa.

Como apuntaba, innovar en muchas ocasiones es simplemente unir, componer con diferentes piezas, reutilizar procesos, ideas y combinarlas para obtener resultados o aproximar los problemas de una forma diferente. Como responsable del Lab para mí la co-creación está íntimamente ligada a nuestro proceso de innovación

 ¿Quieres conocer ejemplos de la innovación de SAS?

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About Author

Borja Luengo

Always eager to learn and develop new capabilities out of his comfort zone. Borja holds a degree in IT Engineering from the Pontificia Salamanca University and a Master in Business Intelligence from the EOI. He joined SAS in 2013 to fulfill one of his passions: help organizations create seamless end-to-end customer journeys in real time, to produce valuable interactions between companies and their customers. He specializes in helping company’s improve their customer’s experience with data. Former Engagement Manager and Implementation Project Manager at SAS, he currently manages SAS’s Innovation Lab in Iberia and leads the Customer Intelligence team within the Customer Advisory department. At the moment Borja his dedicated to creating high value experiences for the manufacturing and utilities sector’s in Iberia.

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